Esta vez no es Leo Alcalá quien te escribe, sino Evelyn, su esposa y socia.
La razón: Leo está entretenido con el objeto en cuestión, de la historia a continuación
Para esto, me doy el permiso de abrir un paréntesis en lo que hemos venido compartiendo contigo en las últimas semanas (la sesión en vivo sobre Ley de Atracción, la serie de videos Poder-Poder, el video sobre cómo erradicar tus excusas, etc.).
Y en este paréntesis, voy a contarte algo de nuestra vida, a minutos de haber recibido una mágica manifestación (¡otra más!) del Universo. Pero una muy especial y de especial dimensión…
No sé si sabes que Leo toca piano (sí… además de todo, encima, el hombre toca piano jaja). Improvisa, no lee música. Pero lo que surge de cada sentada frente al piano, es, por decir lo menos, … sublime.
Nuestra casa tiene un amplio salón y, deliberadamente, muy pocos muebles, en un estilo minimalista.
Desde que nos mudamos aquí, hace 8 meses, pensamos en que en una esquina del salón, queríamos tener un piano… para disfrutar de la delicia de escuchar a Leo y para él disfrutar creando melodías.
No lo hemos comprado, por múltiples razones. Pero hace unas dos semanas, empezamos a hablar del tema con más intensidad. Y hace algunos días, decidimos que, definitivamente, tendríamos el piano.
Bien… helo aquí…
¿Cómo llegó a nosotros?
¿Cómo lo manifestamos?
¿Cómo hicimos visible lo invisible?
Con la magia de la vibración…
Hace algún tiempo, Leo había ido a una tienda de pianos, se sentó en ellos, los disfrutó y se imaginó teniendo pronto uno.
Hace un par de meses, una pareja de amigos vino a casa y cuando les dimos el tour, les dijimos “ahí va a ir nuestro piano”…
A veces, en la noche, al compartir una copa de vino, disfrutábamos imaginando su concierto nocturno.
Y… pues un día… nuestro amigo, el que vino a casa con su novia y a quien le comentamos que “ahí iba nuestro piano”… llamó a Leo para decirle que él tenía un piano que no estaba usando y pensó que sería más feliz el piano, él y nosotros, teniéndolo en casa. Literalmente nos dijo “será una bendición para ustedes”.
No pensábamos invertir en un piano… y nuestro amigo tampoco pensaba vendérnoslo. Sólo nos dijo que ¡él quería que lo tuviéramos!
Que incluso él pagaría por el traslado (lo cual no le permitiremos porque es nuestro placer pagar por ello).
Así que Leo se confabuló con nuestro amigo, para darme la sorpresa
Y hace unas horas, cuando llegué a casa, al abrir la puerta… sonaron esa mágicas notas…
Y ahora… ahí está. El magnífico piano, expresión física de nuestra intención. Enviado por el universo de forma sorpresiva, mágica, inesperada…
Nuestra mente física, no podía haber imaginado cómo llegaría a nosotros. De allí, que siempre decimos que las expectativas, el apego a UNA forma en la que las cosas deben suceder, sólo nos limitan.
Me siento conmovida por el amor de Leo, por la generosidad de nuestro amigo, por la perfección con que trabaja el Universo, por el apoyo constante, por la complicidad del todo…
Y me hace feliz compartirlo contigo. Como una muestra más de lo que SI es posible, cuando nuestra esencia está alineada y cuando SABEMOS que todo es posible.
Te deseo que vivas pruebas mágicas de que no es necesario ver en la realidad física lo que deseamos, mientras empecemos a verlo y sentirlo en nuestra realidad vibracional.
Ahora… a disfrutar de un concierto nocturno, de manos del hombre que siempre soñé…
Evelyn
Co-Creadora del programa con el que te expandes, energizas y mueves de manera enfocada y continua para lograr tus metas, Coaching eXtremo.