La Trampa del Tiempo y Cómo No Caer en Ella
¿Cuándo fue la última vez que pensaste o dijiste «es que no tengo tiempo»?
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste estresado –o frustrado– por la abundancia de cosas por hacer en el marco de una escasez de tiempo?
El «no tengo tiempo» pareciera ser cada vez más común. Es como si nuestra mayor limitación –y para algunos, su mayor pobreza– fuera el poco tiempo que tenemos a nuestra disposición.
Es una gran trampa: pensar que no tenemos tiempo y sentirnos como víctimas de un universo aparentemente injusto que ha puesto muy pocos minutos, horas y días a nuestra disposición.
Es la trampa de sentir como si el tiempo fuera un enemigo despiadado e implacable.
Yo creo lo contrario: tenemos tiempo para todo.
Sí, tiempo para todo… para todo aquello
que es realmente importante en tu vida.
¿Quién es una de las personas que tú más admiras en tu vida?
¿Quién podría ser la persona que representa el tipo de éxito que tú deseas para ti? La cantidad de tiempo que tienes a disposición hoy –esas implacables 24 horas– es la misma que está disponible para él o ella. Ni un minuto más, ni un minuto menos.
Piensa en quien para ti es la persona más exitosa del mundo. Ella también está limitada a 24 horas por día. Él o ella tiene el mismo tiempo que tú; es sólo que lo usa y aprovecha de manera diferente.
No puede ser que tú no tengas tiempo suficiente.
Lo que sí puede ser es que tengas la oportunidad de mejorar el uso que le das al tiempo que tienes.
En mi taller Sácale el Jugo al Tiempo yo muestro que no hay tal cosa como administrar mejor tu tiempo. El tiempo no es un recurso administrable; no puedes «ahorrarte» seis minutos aquí para luego tener una hora de 66 minutos más tarde.
Lo que sí puedes hacer es administrar tus acciones. Elegir cómo aprovechas el tiempo que tienes. Y ahí es en dónde reside tu poder para optimizar tu desempeño.
La clave está en pasar de pensar «es que no tengo tiempo» a preguntarte:
¿Cómo puedo hacer un mejor uso de
mi tiempo para lograr lo que quiero?
Hay una realidad: tú tienes –así como todo ser sobre este planeta– 24 horas cada día. Tu misión es aprovecharlas al máximo. Aquí tienes algunas estrategias para hacerlo:
Define lo que quieres
El uso de tu tiempo debe estar en función de lo que quieres lograr. Así que la primera estrategia para optimizar el aprovechamiento de tu tiempo es definir tus metas.
El Dr. Stephen Covey, en su libro Los 7 Hábitos de las Personas Altamente Eficaces, lo pone bien sencillo: pon primero lo primero.
Entonces ¿qué es lo primero para ti? ¿Qué es lo más importante? ¿Cuáles son esas acciones que te van a permitir avanzar eficazmente hacia el destino que deseas?
Una vez definido esto es cuestión de asegurarte poner lo importante en tu agenda y luego ¡hacerlo!
Es tener la disciplina para lograr que
las cosas menos importantes estén a la merced
de las más importantes y no al revés.
El Mejor Uso de tu Tiempo
Si te encuentras con la sensación «es que no tuve tiempo» significa que de manera deliberada o inconsciente invertiste tu tiempo en otras actividades.
¿Cuál es el mejor uso de tu tiempo?
Esa es la pregunta central del óptimo desempeño. Si todos tenemos las mismas 24 horas pero no todos tenemos el mismo nivel de éxito y plenitud, significa que hay quienes usan esas horas de manera más provechosa que otros.
El tiempo es neutral. Al tiempo le da igual si lo usas bien o no. La decisión –y el poder para poner a trabajar el tiempo a tu favor– es tuya.
La respuesta a «¿cuál es el mejor uso de mi tiempo en este momento?» es una que debemos buscar constantemente. Hazte esa pregunta varias veces al día. Si es necesario, para tener un recordatorio, escríbela en grande en una hoja de papel y pégala en un sitio en que la veas con frecuencia.
¿Sabes cuál es la respuesta a esa pregunta? Aquello que te permita avanzar hacia la vida que quieres.
El tiempo pasa. Mañana estarás 24 horas más lejos o más cerca de tus metas. Tu éxito –y más importante aún, tu sensación de plenitud– depende de cómo aproveches lo que tienes a disposición hoy.
Para Aumentar, Disminuye; para Comenzar, Deja
¿Quieres tener más tiempo para hacer algo que realmente quieres y es importante para ti?
Entonces tienes que «abrir un hueco» en tu continuo de tiempo.
La única forma en que podrás tener tiempo
para lo que realmente te importa es dejando de hacer
lo que en el fondo no te llena.
Si sientes que el día se te va y no avanzas, pregúntate ¿en qué se me fue el día? Recuerda que la clave está –y la diferencia entre los más exitosos y los menos productivos– en el uso que le das a lo que tienes.
Sólo tendrás más tiempo para algo al reducir o eliminar el tiempo que se te va en otras cosas.
El reto está en sustituir esas actividades que poco o ningún valor le agregan a tu vida –como por ejemplo ver excesiva televisión, sostener largas conversaciones triviales, navegar sin rumbo por Internet, e-mails y chatting interminables, dormir de más, actividades que nada tienen que ver con tus metas ni con tus valores– por actividades que te permitan progresar.
Observa un día en que te sientes inmensamente satisfecho al final. No es un día en el que te la pasaste sin hacer nada; es cuando has tenido todo por hacer y lo haz logrado.
–Margaret Thatcher, Anterior Primer Ministro Británico
El control lo tienes tú. No eres una víctima de una ilusoria escasez de tiempo.
Eres el dueño de tu tiempo.
Y ese dominio lo ejerces al comprometerte a hacer el mejor uso de tus minutos, horas y días en función de disfrutar y avanzar hacia lo que más quieres.
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Copyright © 2005 por
Leo Alcalá —Autor y Conferencista Internacional
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Me parece un artículo que para ser tan breve es directo, diferente, concreto y enriquecedor por que toca la parte humana de la persona.