Una Manera Rápida y Productiva de Renovar tu Energía
Es realmente insólito. A la vez, ha sido tremendamente liberador. Por meses lo estuve postergando. Pero en menos de media hora de trabajo concentrado, lo hice.
¿Te imaginas? Haces algo y de pronto sientes que tu energía—una que había estado atrapada por demasiado tiempo—y tu deseo de seguir se renuevan de manera instantánea.
La sensación de expansión que surgió en mí luego de lo que hice me indica cuánta energía estaba consumiendo por mantener esa acción como uno de mis “por hacer”, de esos que “sé que tengo que hacerlo”¦ pero ahora no”.
Lo que había postergado por tanto tiempo y que finalmente conquisté: llenar y enviar un par de planillas para actualizar unos datos en mi banco. Eso era todo. Nada grande. Nada complicado. Pero algo que me mostró cómo nos podemos desgastar por cualquier proceso que mantengamos sin completar.
Lo que estoy a punto de compartir contigo son reflexiones que entretuve luego de mi pequeño gran logro. Estoy seguro que pueden servirte. Claro, sólo en caso de tener en tu mente cosas que sabes que tienes que hacer pero que llevas postergando. ¿Será que tienes algo así por ahí en los recodos de tu conciencia?
Para la mente inconsciente, todo tiende a ser igual
No importa si el asunto en cuestión es que “tengo que comprar pan antes de la cena” o “hay que definir la estrategia de negociación para la fusión corporativa”. Minúsculo e intrascendente o complejo y de grandes consecuencias, para esa parte de tu mente que mantiene tu lista de cosas por hacer, es lo mismo.
De igual forma hay una parte de tu energía mental que está ocupada en mantener ese ítem dentro de tu lista psíquica de pendientes. Ten varias de esas cosas que tienes la intención de hacer en algún momento distinto al presente, y tu RAM psicológico comenzará a saturarse.
Cuando no puedes hacer nada al respecto es que te acuerdas de que tienes que hacerlo
Hay una parte de nuestra mente que, en términos prácticos, es nada inteligente. Es esa que te recuerda que”¦
”¦tienes que devolver una llamada, cuando estás bajo la ducha.
”¦necesitas redactar el informe que has estado posponiendo, mientras estás en el gimnasio.
”¦en casa hace falta detergente para lavar la ropa, estando a punto de entrar a la reunión con el cliente.
”¦hay que botar la basura antes de que llegue el camión del aseo ¡cuando estás haciendo el amor!
Lo cómico del caso es que cuando puedes llamar, no te acuerdas de la llamada. Cuando estás frente a la computadora, te distraes con miles de cosas menos el informe pendiente. Cuando estás en el súper mercado, se te olvida comprar el detergente. Cuando estás en la cocina, escuchas al camión que ya arrancó sin tu basura.
Múltiples veces yo recordé que tenía que llenar y enviar las planillas. Pero casi siempre cuando esto sucedía estaba en un contexto inapropiado para la acción. Y lo que es peor, cuando estaba en mi escritorio y con las planillas a la mano ¡raras veces lo tenía presente!
Tendemos a distorsionar la complejidad de aquello de lo que no sabemos
Definitivamente, había una parte de mí que resistía enfrentarme a la tarea de llenar las planillas. La razón es que de alguna manera fantaseaba con la idea de que el proceso iba a ser complejo y tedioso.
Éstas son planillas que tienen que ver con los impuestos norteamericanos y, como nunca antes las había llenado, las suponía difíciles. Al final fue muy sencillo: en un minuto encontré en Internet las instrucciones detalladas sobre cómo llenarlas, seguí los pasos al pié de la letra y en menos de media hora ya estaban listas para ser enviadas.
¡Insólito que esto lo hubiera resistido por meses!
Es sorprendente lo mucho que podemos distorsionar la complejidad de aquellas cosas que desconocemos, para luego alimentar con esa percepción nuestra resistencia al hacer.
Y lo fácil que es preguntar—sea a www.google.com o a un ser pensante—para ayudarnos a atacar el asunto con celeridad y eficacia.
¿Hay algo a lo que le has estado huyendo por el simple hecho de que no estás muy claro en cómo lo vas a hacer? ¿O alguna actividad a la que le has sacado el cuerpo por resistirla de alguna manera?
Quizá puedas sorprenderte a ti mismo dándote la oportunidad de hacerlo de una buena vez.
Mantener un compromiso incompleto—no importa el tamaño—te desgasta
El estrés se alimenta de lo grande y de lo pequeño por igual. Como dice el poema de Charles Bukowski:
“No son las grandes cosas
las que envían al hombre al manicomio”¦
no la muerte de su amada,
sino la trenza del zapato que se suelta
cuando no queda tiempo”¦”
Cualquier compromiso que tu tengas—me refiero a cualquier pendiente con otros o contigo mismo—está consumiendo una porción de tu energía mental. No importa si es lo mundano o lo sublime, lo de poca importancia o de enorme trascendencia, si está en tu mente como algo por hacer está robando parte de tu actividad cerebral.
Mientras no tomes acción para hacerte cargo del compromiso, estarás alimentando un pedazo de tu inconciente que contribuirá a reducir tu capacidad para estar totalmente alerta en tiempo presente.
Por estas razones es que cuando al fin sales de eso que tenías pendiente, recuperas fuerza. ¿Quieres renovar tu energía? ¿Te gustaría experimentar una nueva dosis de entusiasmo por seguir adelante?
La solución es evidente: comienza a hacerte cargo de tus pendientes. Busca reducir de inmediato tu lista de cosas por hacer.
Sea grande o pequeño, escoge algo que ha estado rondando tu mente cual fantasma que susurra tu nombre. Y hazlo. Toma acción. Sal de eso. Y celebra la recuperación de tu energía.
——————-
Copyright © 2005 por
Leo Alcalá —Autor y Conferencista Internacional
==============================
¿Quieres aumentar tu calidad de vida, éxito y balance personal? Leo Alcalá es editor del boletín electrónico «Pasión en Acción». Suscríbete inmediatamente de manera gratuita y recibe como obsequio el Reporte Especial «20 Poderosas Maneras para Aumentar tu Energía» al visitar ahora mismo www.pasionenaccion.com
==============================
¿Te Interesa Publicar este Artículo?
Siéntete libre de usar este artículo para compartirlo o publicarlo, siempre y cuando: 1. Lo hagas en su totalidad sin modificarlo; 2. Incluyas la nota de copyright y el bloque de texto que aparecen al final del artículo justo antes de este párrafo; 3. Mantengas los hipervínculos de cualquier dirección de correo electrónico o dirección de Internet que pueda aparecer en el texto.
Si vas a usar este artículo para publicarlo en cualquier medio, por favor envíame una nota para saber en dónde y cuándo será publicado.
¡Gracias!
